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Los rostros de Antena 3 y Onda Cero vuelven a ser niños para apoyar el Día Universal de la Infancia

Antena 3 y Onda Cero, con el apoyo de la Fundación Antena 3, ha puesto en marcha desde el 5 de noviembre y hasta el día 20, una campaña de concienciación con el objetivo de difundir los derechos de la infancia.
De esta forma, en los próximos días, se emitirán en los distintos programas de Antena 3 vídeos protagonizados por las caras más populares de la cadena y de Onda Cero, en los que recordando su infancia, recordarán algunos de los derechos fundamentales de los más pequeños. Lo mismo harán los niños del concurso ¿Sabes más que un niño de primaria? en varias promociones que ya salpican la parrilla de Antena 3.

Los presentadores de Antena 3 y Onda Cero, niños de nuevo

Rostros muy conocidos de Antena 3 y Onda Cero también han querido colaborar con la Fundación Antena 3 en esta iniciativa solidaria. A partir del próximo lunes, a través de vídeos que se emitirán en los diferentes programas de la cadena, y en los que los presentadores recordarán anécdotas de su infancia, ayudarán a tomar conciencia de que muchos de los derechos de los niños no están aún garantizados.
Además, los presentadores han cedido fotografías de cuando eran pequeños para ilustrar sus respectivos vídeos. Susana Griso, Roberto Brasero, Carlos Sobera, Carlos Herrera, Pilar Galán, Jaime Cantizano, Lourdes Maldonado, Ramón García, Manu Sánchez, Matías Prats, Roberto Arce, Carlos Alsina, Ángel Rodríguez, Jorge Fernández y Patricia Gaztañaga aparecerán en espacios de Antena 3 como Espejo Público, A tres bandas, ¿Dónde estás corazón?, Informativos, El ti3mpo, El diario de Patricia o La ruleta de la suerte recordando algunos de los derechos fundamentales de la infancia.

Con la emisión de piezas divulgativas, Antena 3 y Onda Cero se comprometen con la Convención sobre los Derechos del Niño
La campaña solidaria de concienciación sobre los Derechos del Niño de Antena 3 y Onda Cero permanece activa desde el pasado lunes día 5 de noviembre. Desde entonces, tanto la cadena de televisión como la emisora radiofónica, salpican a diario su parrilla de programación con piezas divulgativas en las que se reivindica el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño y se dan a conocer los mensajes clave que se recogen en este tratado internacional de las Naciones Unidas.

Estas piezas informativas que tienen como objetivo que se tome conciencia sobre la existencia de la Convención sobre los Derechos del Niño, están protagonizadas los niños del concurso de Antena 3 ¿Sabes más que un niño de primaria? -María, Verónica, Germán, Javier y Adrián- y explican las líneas maestras de 5 de los 54 artículos de este tratado: Art. 2 Derecho a no ser discriminado, Art. 12 Derecho a opinar, Art. 19 Protección contra los malos tratos, Art. 29 Derecho a la educación, Art. 31 Derecho al ocio y la cultura.

La campaña de Antena 3 y Onda Cero busca que se tome conciencia sobre la existencia del Convenio sobre los Derechos del Niño y reivindica su cumplimiento

La Convención sobre los Derechos del Niño es una tratado internacional que fue aprobado por la Asamblea de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. Ratificado por todos los países del mundo salvo Estados Unidos y Somalia, el texto establece que los niños son sujetos de pleno derecho. Sin embargo, la Convención sobre los Derechos del Niño sigue siendo un documento insuficientemente conocido y los derechos que recoge aún están muy lejos de convertirse en realidad en numerosos rincones del planeta.

VER fotos de los presentadores de pequeños:

http://www.antena3.com/a3tv2004/servlet/GestorWeb?opera=getFicha&idPag=3850&dest=/web/html/ficha/ficha_nueva.jsp

2 comentarios

  1. divertido, ahora se lleva lo infantil en tv, no?

    PD: te nomine a una meme coctelera, algo asi como metodo de demostrar que parecio tu blog y tu trabajo!!

  2. Antonio

    Entre los derechos del niño está, seguro, recibir información en un lenguaje presiso y claro y el "escuchismo" que practican muchos periodistas van, en este aspecto, en dirección contraria.

    Envío nº 1
    Un día como otros, MIRABA la pantalla de mi televisor y VEÍA las imágenes que en ella aparecían. ESCUCHÉ a las personas que hablaban y OÍ decir a un corresponsal, después de que estuvo unos segundos presionando con el dedo el auricular en el oído: ¡No ESCUCHO nada! Seguro que este señor se confundió de término, pues hacía auténticos esfuerzos para oír, es decir, escuchaba denodadamente.
    He escrito estas dos parejas de verbos por la similitud de relación entre ellos. Esto es, que MIRAR es a VER como escuchar es a OÍR. O también: Miramos para ver como escuchamos para oír. Lo que importa, pues, es ver y oír. Mirar y escuchar no son más que intenciones, mientras que ver y oír expresan el resultado de percibir.
    La primera pareja de estos verbos la usamos todos correctamente. El problema está en la segunda.
    Se oyen en los medios frases como estas: “Se escucha decir…; “La explosión se escuchó en toda la ciudad”; “Casi todas las cosas que se escuchan…”; “…no quiero escuchar una palabra más…”; “…lo que acabamos de escuchar…”: “… se escucha el fuego israelí…”, tomando el verbo escuchar en el sentido de oír. No se escucha lo no previsto o lo no deseado.
    Oír es percibir los sonidos en tanto que escuchar es prestar atención para oír. (Existen muchas más ocasiones para utilizar oír que escuchar, pues estamos constantemente percibiendo-oyendo- sonidos). No es incorrecto oír conversaciones ajenas (Acción involuntaria), pues los sonidos, entre ellos las palabras, impregnan el aire y el oído los capta, es decir, se oyen; pero si Vd. es sorprendido escuchándolas (Acción voluntaria, intencionada), va a ser tildado de cotilla.
    No es lo mismo escuchar que oír. Siendo yo pequeño, mis maestros y profesores me enseñaron que entre los cinco sentidos del cuerpo humano está el oído que utilizamos para oír (no para escuchar).
    ¿Alguien no me cree? Pues lea a los siguientes prestigiosos escritores, de quienes apunto algunos ejemplos.

    F. Garcia Lorca: “…los paisajes que he escuchado… sonidos dulces lo que se oye… se oye el manso ruido… “ .
    Miguel Delibes: “Acababa de oír una voz humana. Escuchó. La voz le llegó de nuevo…”, en El camino.
    Camilo J. Cela: “… se oía decir…”. “… escucha… de una manera rara… que parece más para no dormirse que para atender”, en La colmena.
    Antonio Machado: “Siendo niño oí contar…” , en Poesías completas.
    Juan R. Jiménez: “… creo que no nos oye ni nos ve” en Platero. “Mensajes de deleite y ternura escucho….”. “…oí… de madrugada…, un raudal…”, en Sonetos.
    Y además un buen ejemplo del periodista José Aguilar: “… si se escuchara al profesorado, se oiría un prolongado clamor… “, en Grupo Joly.

    ¡Claro que hay más! Y si a ellos tampoco los cree, le queda el recurso de abrir la página de la RAE, Diccionario/Diccionario panhispánico de dudas. Y si éste tampoco le resulta fiable, puede acudir a la página cvc.cervantes.es /al habla_museos_horrores, del Instituto Cervantes.

    La evolución en el lenguaje es deseable cuando conduce a dar mayor precisión, claridad y posibilidad de expresión. Pero la tendencia que comento va en dirección contraria, confunde los dos verbos y los deja sin posibilidad de matizar. Por otra parte, hay numerosas personas que sólo usan, el verbo escuchar, por lo que oír corre el riesgo de desaparecer.
    En un intento por evitar esta pérdida, recurro a Vdes., como los profesionales más cualificados que son, para conseguirlo, y ello por las razones siguientes:

    • La palabra escrita, leída en un periódico, una revista, un libro, etc., u oída en la radio, la TV, el cine, la cátedra, la escuela, etc., constituye un paradigma indiscutible.

    • Ustedes, personas de formación superior, que escriben, hablan, opinan, informan, presentan, entrevistan, debaten, enseñan, traducen, doblan películas, etc., son, para el pueblo llano, el ejemplo a imitar.

    Seguro de que el buen uso y riqueza de la lengua es preocupación de todos, especialmente de quienes la utilizan en público, me he atrevido a lanzarles un desesperado ¡SOCORRO! por oír. Si ustedes no se ponen a esta tarea, podremos empezar en breve a entonar un REQUIEM por el ya casi difunto referido verbo.
    Espero que esta petición no caiga en saco roto y que merezca la atención de ustedes. Muchas gracias.

    Atentamente

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