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La OCU califica de "un atentado a la inteligencia" e "inmenso fraude" a los concursos de TV con un teléfono 905


Existen muchos concursos de televisión que invitan a los televidentes a participar a través de teléfonos que empiezan por 905, cuando estos números nacieron para prestar un servicio de "línea de encuesta y tratamiento de llamadas masivas", no para participar en concursos televisivos.
Desde el punto de vista de la OCU, este tipo de concursos, que la inmensa mayoría de las cadenas de televisión ofrecen en la actualidad, constituyen un inmenso fraude que es preciso denunciar:

  • 1. Porque lo único que pretenden es provocar el mayor número de llamadas por medio de la propuesta de juegos y preguntas que, en su mayoría, constituyen un atentado a la inteligencia. En el mejor de los casos, quien llama entra en un sorteo para poder acceder al concurso, con lo que ese acceso depende no de que se conozca o no la respuesta a la cuestión planteada sino de la suerte y, en consecuencia, del número de llamadas que se haga.
  • 2. Porque se utilizan los teléfonos que empiezan por 905 para evitar la regulación más estricta de los 806, a través de los que se deberían ofrecer este tipo de concursos. Hay que hacer notar que los teléfonos de todos los concursos televisivos pertenecen al nivel más caro de los posibles: los que como cuarta cifra tienen un 0 o un 4.
  • 3. Porque, en ningún momento, se informa de la mecánica del concurso, que resulta compleja, farragosa y de imposible comprensión, ya que, en ningún caso, el acceso del que llama es directamente al concurso sino que pasa por una serie de filtros que hace muy improbable la participación.
  • 4. Porque se anuncian como programas en directo cuando, por regla general, se accede a una grabación que simplemente anima a volver a llamar, a pesar de que en ese momento el presentador esté negando en pantalla la existencia de llamadas. Además, y esto podría constituir una estafa, porque algunos de los teléfonos de participación permanecen abiertos fuera del horario del programa.

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1 comentario

  1. Eugenio

    Sucede que el 'negocio' de estos programas es el mismo que el de los casinos. Es verdad que aquí no interviene el saber, ni la habilidad prácticamente, sino que todo depende del azar. Y aquí se abren varios interrogantes:

    (1) ¿Qué sucede con los menores de edad?
    Todos estos programas avisan que se requiere ser mayor de edad para participar, pero esto no evita que los menores llamen por teléfono, ni evita que el 'casino' entre a nuestro hogar. Los Casinos están en lugares determinados, y están sujetos a un montón de controles del estado. Si bien aquí en España se permiten las máquinas tragaperras prácticamente en cualquier lugar, en Argentina (por ejemplo) no están permitidas, excepto en lugares públicos dedicados al juego (bingos, casinos, y casas de juego en general). Permitir estos programas en la televisión abierta, implica una pérdida casi total de control por parte del estado, y por supuesto ninguna garantía para los más expuestos: los usuarios y televidentes.

    (2) ¿Qué sucede con el control de enfermedades adictivas?
    La Organización Mundial de la Salud reconoce a la ludopatía compulsiva el mismo nivel que el alcoholismo, o la drogadicción o el tabaquismo. En mi país (Argentina) existen severas restricciones a ciertas publicidades:

    - Publicidades de bebidas alcoholicas y cigarrillos sólo pueden emitirse por radio y tv después de las 22:00.

    - La publicidad de tabaco debe incluir la leyenda "fumar es perjudicial para la salud".

    - La publicidad de bebidas alcoholicas deben incluir una leyenda recomendando beber con moderación.

    - La publicidad de drogas y medicamentos exige la advertencia de "consulte previamente a su médico".

    Y de la misma forma, todos los programas de juegos por tv deben incluir permanentemente la leyenda "jugar compulsivamente es perjudicial para la salud", además de estar restringidos estos programas a la banda horaria posterior a las 24:00 y antes de las 06:00.

    Al principio me llamó la atención que en España esto no existe, y me parecería muy bien que existiera.

    (3) ¿Cuáles son las probabilidades que afrontamos al participar?
    Cuando decidimos entrar a un casino, conocemos aproximadamente a qué nos estamos exponiendo. Sabemos que la posibilidad de ganar en la ruleta tiene un número definido, igual que en el Black Jack, los dados o el juego que elijamos.

    Por otra parte, en las tragaperras (o tragamonedas) tenemos por un lado una garantía estatal de que la máquina cumple (debe hacerlo para no violar la ley) con una posibilidad mínima que por supuesto sea lo suficiente como para generar ganancias, pero que diste lo suficiente al mismo tiempo de la posibilidad cero (0) que la convertiría en una estafa.

    En cambio cuando participamos en estos concursos, no conocemos nuestras posibilidades. Sé como funciona el sistema, y aún así es imposible calcular posibilidades.

    El asunto funciona así:

    - Al llamar por teléfono, accedemos a una máquina que tiene 'líneas rotativas'. Estas máquinas pueden tener decenas de líneas al mismo tiempo. (Y no conocemos la cantidad de líneas).

    - Normalmente, las líneas se van 'abriendo' aleatoriamente, a la pezca de un llamado. Si un llamado es derivado a una línea que justo en ese momento se abre, ese llamado entra. Si no está abierta, el llamado se deriva a una línea "collect all" que recoje todas las llamadas fallidas, y nos insta a llamar de nuevo. (No conocemos cuál es la 'ventana' de apertura de líneas -en segundos-, ni conocemos bajo qué criterio se derivan las llamadas ni bajo qué criterio se abren líneas).

    - Cada tanto el/la presentador/a anuncia "las lineas 3 y 7 están abiertas". Cuando sucede esto, lo que se hace es dejar dos líneas permanentemente abiertas, es decir que cualquier llamada que entre a una de esas dos líneas entrará automáticamente. Pero sucede que si esas dos líneas son parte de un ato de 40 líneas no son las mismas probabilidades que si fueran 10 líneas. Además, esto sólo quita la posibilidad aleatoria de 2/N líneas, y tenemos que tener en cuenta que aquí no estamos ante un azar como el de la ruleta, sino que es un azar doble: Por un lado el azar que interviene en la deriviación de la llamada entrante, y por otro lado el azar que interviene en la apertura de la línea que recibe. Haciendo cálculos conservadores:

    Si tuvieramos 40 líneas rotativas, tenemos 1/40 probabilidades de que nuestra llamada sea derivada a una línea determinada. Luego, a su vez, tenemos 1/40 posibilidades de que esa línea coincida con una apertura... en cuyo caso tendríamos 1/40/40 posibilidaes:

    0.000625 = 1:1600

    Es decir que si fueran sólo 40 líneas, tendríamos una posibilidad en mil seiscientas de ser atendidos...

    La ruleta nos dá una posibilidad de 1:36 de acertar un pleno... ¿ven que es mucho más fácil acertar un pleno en la ruleta que acertar una llamada?

    Ya con sólo 10 líneas telefónicas las posibilidades son de 1:100, bastante más que la ruleta... y todos coincidimos en que acertar en la ruleta ya es de por sí difícil... ¿no? Porque si no, seríamos todos millonarios.

    Creo que la ley debería obligar a esta gente a hacer públicas sus posibilidades, la cantidad de líneas 'rotativas', la cantidad de líneas abiertas, la cantidad de 'ventanas' y la cantidad de 'tiempo ventana' (entendiendo por 'ventana' una línea abierta, y 'tiempo ventana' el tiempo en que esa 'ventana' está abierta. Porque obviamente las posibilidades no son las mismas si las líneas se abren de a dos, o de a tres, o de a una. Si hay una línea abierta constantemente pero rotando, o normalmente están cerradas y se abren cada tanto (que es lo que sucede con seguridad).

    Creo que además debería PROHIBIRSE expresamente y por ley que estas empresas utilicen para sus 'concursos' líneas que no se han creado para eso, y limitarlos POR NORMA EXPRESA (nada de medias tintas) a los números 8XX.
    (4) Defensa del consumidor, y prohibición de obligación de pago.
    La ley obliga a estos 'concursos' a publicar las bases, pero no a publicar sus métodos o las características técnicas del juego... pero esto no es todo.

    También existen leyes de defensa del consumidor, y leyes de defensa de la competencia 'leal'. Por estas leyes cualquier empresa tiene expresamente prohibido OBLIGAR a alguien a PAGAR por sorteos públicos. De hecho, en todos los concursos debe preverse una forma LIBRE Y GRATUITA de participar.

    Estos concursos televisivos no escapan a esta normativa, y por eso es que se incluye -por ley- una forma gratuita de participar. El problema es que esta forma gratuita de participación sólo se limita a UNA VEZ POR DÍA Y POR TELEFONO, lo cual obliga a la persona a tener un telefono con identificación, fijo y no móvil, y le impide la participación desde teléfonos públicos. Esto es discriminatorio, e ilegal. Porque el hecho de que una persona no tenga teléfono fijo, la convertiría en una persona con menos derechos que los demás. A todas luces injusto.

    En definitiva, surgen muchos interrogantes, y pocas respuestas.

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